¿Qué es el bautismo en agua?
El bautismo en agua es una ordenanza establecida por nuestro Señor Jesucristo para todo aquel que ha creído en Él. Es una declaración pública de fe mediante la cual el creyente testifica que ha muerto al pecado y ha comenzado una nueva vida en Cristo.
Jesús ordenó a sus discípulos practicarlo:
Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. — Mateo 28:19
Observe que el bautismo no fue una tradición establecida por los hombres, sino un mandato dado por Jesucristo. La iglesia primitiva obedeció esta instrucción desde sus comienzos.
Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados. — Hechos 2:41
En las Escrituras encontramos que aquellos que recibían el mensaje del evangelio eran bautizados como una manifestación visible de su fe y obediencia.
El bautismo fue practicado por Jesucristo
Aunque Jesús no tenía pecado y no necesitaba arrepentirse, decidió bautizarse para cumplir toda justicia y dejarnos ejemplo.
Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jordán, para ser bautizado por él. — Mateo 3:13
Pero Jesús le respondió: Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. — Mateo 3:15
El bautismo de Jesús confirma la importancia de esta ordenanza dentro del plan de Dios. Si el Señor mismo se sometió al bautismo, sus discípulos también deben obedecer este mandato.
Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua. — Mateo 3:16
¿Quiénes deben ser bautizados?
La Biblia enseña que el bautismo está reservado para quienes han creído en el evangelio y se han arrepentido de sus pecados.
El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. — Marcos 16:16
Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo. — Hechos 2:38
Observe el orden bíblico:
1. Escuchar el evangelio.
2. Creer en Jesucristo.
3. Arrepentirse.
4. Bautizarse.
Por esta razón el bautismo es administrado a personas que han tomado una decisión consciente de seguir a Cristo.
Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres. — Hechos 8:12
La Escritura muestra constantemente que la fe precede al bautismo.
El bautismo es por inmersión
La práctica bíblica del bautismo fue realizada mediante inmersión completa en agua.
Y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó. Cuando subieron del agua... — Hechos 8:38-39
El relato muestra claramente que ambos descendieron al agua y luego subieron de ella. Esto concuerda con el significado de la palabra griega "baptizo", que significa sumergir o introducir completamente.
El ejemplo de Jesucristo también apunta en esta dirección.
Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua. — Mateo 3:16
La inmersión ilustra de manera perfecta la enseñanza espiritual presentada en las Escrituras.
Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo. — Romanos 6:4
¿Qué simboliza el bautismo?
El bautismo representa la identificación del creyente con la muerte, sepultura y resurrección de Jesucristo.
¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? — Romanos 6:3
Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo; a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. — Romanos 6:4
Cuando el creyente entra en las aguas bautismales, declara públicamente que ha muerto al pecado.
La inmersión representa la sepultura del viejo hombre y de la antigua manera de vivir.
Al salir del agua, proclama que ahora vive una nueva vida bajo el señorío de Jesucristo.
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. — 2 Corintios 5:17
¿Salva el bautismo en agua?
Las Escrituras enseñan que la salvación es por gracia mediante la fe en Jesucristo y no por obras humanas.
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. — Efesios 2:8-9
Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia. — Tito 3:5
El agua no tiene poder para limpiar pecados ni producir el nuevo nacimiento. Solamente la sangre de Jesucristo puede limpiar al ser humano de toda maldad.
La sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. — 1 Juan 1:7
Cuando Pedro habla del bautismo, aclara que no se trata de una limpieza física.
El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios). — 1 Pedro 3:21
El bautismo es una respuesta de obediencia que surge de una conciencia transformada por la fe en Jesucristo.
El bautismo en la iglesia primitiva
Después de la resurrección de Cristo, el bautismo se convirtió en una práctica constante de la iglesia.
Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados. — Hechos 2:41
Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres. — Hechos 8:12
¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido también como nosotros? — Hechos 10:47
Y ahora, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate. — Hechos 22:16
Estos pasajes muestran que el bautismo no era considerado una opción secundaria. Quienes creían en el evangelio respondían con obediencia al mandato de Cristo y eran bautizados como testimonio público de su fe.
Comentarios
Publicar un comentario